¿Dónde está el oro de los países?

La ubicación de las reservas de oro de cada país puede convertirse en un auténtico reguero de profundos debates nacionales, empezando por lo que ocurrido en Suiza.

El mes de  noviembre  del pasado año se celebraba  un referéndum federal en Suiza sobre el futuro de las reservas de oro del país. Aprovechando la posibilidad de las modificaciones constitucionales a través de las iniciativas populares, la iniciativa denominada Save Our Swiss Gold cobraba una relevancia muy importante, pero, además, ejercía un efecto llamada en el que son muchos los países que empiezan a cuestionarse el destino de sus patrimonios en oro, destinos que en algunos casos no están nada claros.

Gold

Resulta interesante el análisis de esta iniciativa ya que se basaba en tres puntos;

  • La confección de un sistema de control al propio banco nacional para la venta de reservas de oro del país
  • La exigencia de que el BNS mantenga al menos un 20% de sus reservas en oro
  • La exigencia de que todo el oro suizo se almacene en Suiza

Esta última cuestión requeriría la repatriación del oro suizo colocado en diferentes ubicaciones, una de ellas el Banco de Canadá.

La  primavera de 2013 la directiva del banco nacional suizo afirmaba que el 70% del oro del país se encontraba en el propio país, del 30% restante, un 20% se encontraba en el banco de Inglaterra y el 10% se encontraba almacenado en el Banco de Canadá, afirmando que se llevaba manteniendo esta política de ubicación del oro durante más de 10 años.

La teoría, en la que esta diversificación en la que se calculaban unas 104 t de oro en el banco de Canadá y 208 t en el banco de Inglaterra, proporcionaba un buen acceso a los mercados además de una diversificación regional correcta.

Si tenemos en cuenta que efectivamente el Banco de Inglaterra es especialista en la custodia de oro el nombre de un gran número de bancos centrales internacionales, no resulta muy sorprendente de esta decisión, sin embargo la cuestión con el Banco de Canadá es un tanto diferente.

 Haciendo un resumen básico de esta extrañeza, debiéramos decir que el Banco de Canadá teóricamente ha dejado de custodiar oro en los últimos años. A comienzos de 2014 en la entidad afirmaba que mantenía la custodia sobre el oro de cuatro bancos centrales internacionales aunque debido a la política de confidencialidad no revelaba los países de origen.

Sin embargo, con la admisión de Suiza ya se conocen tres países, ya que era notorio que Países Bajos y Suecia también poseían depósitos de oro en la entidad Canadiense. A partir de aquí comienza el suspense.

Se da por aceptado que el banco de Canadá se deshizo de sus reservas de oro en los últimos movimientos en los que reformó su sede central vaciándola, es decir, se puede dar por válido el hecho de que no almacena el oro, o así se supone. Esto ya puede generar desde luego inquietudes en los países confirmados como propietarios del oro cedido, pero, ¿qué hay del cuarto país?

¿Es EEUU?

Debemos situarnos realmente para entender la dimensión de esta duda. El cuestionamiento a la posesión de oro por parte de la Reserva Federal es cada vez mayor, la relación del banco de Canadá y la Reserva Federal en relación a la teneduría de oro por parte de la primera es también una posibilidad abierta, aunque no confirmada, sin embargo no sería nada extraño.

¿Cabe la posibilidad del desplazamiento por parte de la Reserva Federal de oro al banco de Canadá? Es muy probable y desde luego no imposible, ¿entonces por qué el Banco de Canadá tiene o se le supone tan poco oro físico?…

La Reserva Federal almacena  (teóricamente) por ejemplo en su sede de Nueva York más de 1500 t de oro alemán, se da por sentado que otros países también han depositado su oro en el mismo camino, ¿qué ocurre si todos desean retirarlo al mismo tiempo? La respuesta no está nada clara.

En este contexto se entiende muy bien la preocupación Suiza, y, también, se comprende el movimiento y la tendencia a la duda y la reclamación sobre el depósito del oro propio. Por cierto, tras la venta en 2007 de casi el 46% de las reservas de oro español, una parte del oro actual se encuentra (teoricamente) también en la Reserva Federal.