Trucos financieros para veinteañeros

Cada vez en mayor medida el perfil denominado millenial, que en este caso equivaldría al veinteañero de antaño, se va relacionado de manera más profunda con las finanzas. Aunque no todos los perfiles responden a los mismos patrones de comportamiento ante los productos financieros, hay una serie de trucos sencillos que pueden servir a esta edad.

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En primer lugar debemos tener claro que a diferencia de antaño, y aunque parece que no es así, una buena parte de esta generación no sólo está decidida a manejar sus finanzas personales, también a participar en acciones herramientas que antaño sólo parecían destinadas a personas de más edad. El inversor joven es un buen ejemplo de todo esto.

Millenials y finanzas

La generación nacida en las dos últimas décadas del pasado siglo, a la que conocemos como millenials ha crecido en un momento histórico en el que la banca y los productos financieros están sufriendo una transformación irreversible.

Se trata de la primera generación que no entiende la relación con la banca como una especie de relación de fidelidad entidad/cliente. No tienen ningún problema en optimizar sus recursos financieros a partir de buscar opciones diversas. Tampoco tienen ningún problema en cambiar de entidad bancaria si la situación lo requiere o si la oferta de una entidad supera a la que ya posee.

Se trata de un perfil totalmente acostumbrado a gestionar sus finanzas a través de las nuevas tecnologías de la comunicación, de hecho, cada vez utiliza menos las sucursales bancarias y más las plataformas bancarias en la red.

No se trata de una generación que en origen haya tenido una mejor formación financiera que anteriores generaciones, sin embargo, la enorme apertura del acceso a la información global, también ha llegado a la información financiera, por lo cual en unión a modelos cada vez más sencillos de acercarse las finanzas, si es un usuario ligeramente más preparado que hace tan sólo tres décadas.

Cómo es el inversor joven de menos de 30 años

Obviamente no existe un único tipo de inversor joven de menos de 30 años, pero, si hubiera que trazar un perfil medio, si encontraríamos algunas cuestiones relevantes que parece que tienen que ver con una buena parte de estos inversores.

En primer lugar este grupo de edad parece que tiene su espacio más adecuado en las operaciones agresivas en bolsa. Esto tiene que ver con que dentro de este perfil las operaciones intradía, que se realiza en una misma sesión de bolsa, son muy frecuentes e importantes. Obviamente se trata de operaciones que buscan alta rentabilidad en corto espacio de tiempo.

Todas estas operativas las llevan a cabo a través de dispositivos móviles, y en general con una alta relación con las nuevas tecnologías para todo tipo de operativas y financieras. Desde el punto de vista de la elección del destino de las inversiones, el inversor joven apuesta en mayor medida por valores de índices secundarios donde encontrar una mayor volatilidad en cuanto subidas y bajadas, valores que muestran diferencias importantes entre sus cotizaciones máximas y mínimas.

Repasa en esta entrada los mejores productos financieros para el ahorro

AHORRO E INVERSION

Tres trucos financieros para veinteañeros

Realmente más que trucos financieros deberíamos hablar de herramientas o ideas que pueden ayudar a mejorar la manera de entender y accionar en las finanzas para los jóvenes.

Es cierto que esto es perfectamente aplicable a cualquier otro rango de edad, pero, por manera de entender las nuevas tecnologías y los nuevos rumbos de la banca parece más apropiado para los veinteañeros.

La financiación alternativa

La financiación alternativa poco a poco va ganando un hueco relevante entre las diferentes opciones de financiación del mercado. Tanto desde el punto de vista de la captación de financiación para crear un nuevo proyecto, como desde el punto de vista de la inversión alternativa, tanto el crowdfunding como el crowdleding se han acreditado ya como herramientas tremendamente útiles y abiertas para cualquier perfil de edad.

La primera de estas herramientas se encuentra sin duda dentro de las mejores opciones para financiar proyectos de emprendimiento joven. En el segundo de los casos, se trata de un modelo de inversión basado en la economía colaborativa que está ganando un espacio muy importante dentro de las opciones de inversión y rentabilidad.

En ambos casos estamos ante herramientas figura de los cánones tradicionales de la banca, algo relevante ya que da imagen de este nuevo modelo de entender los servicios financieros que la juventud está trayendo consigo.

Mantener un perfil elevado de ambición en los objetivos

Si tuviéramos que recomendar una edad para comenzar a ser conscientes de las propias finanzas y, entre otras cosas, comenzar a ahorrar o invertir, la respuesta sería cuanto antes.

Cuanto antes comencemos a tomar conciencia de la importancia del control de nuestras finanzas, y cuanto antes comencemos a buscar rentabilidad para nuestro dinero, más posibilidades de formar una cartera a largo plazo tendremos.

Una cartera de ahorro o de inversión a largo plazo basa su potencial precisamente en las posibilidades que el tiempo ofrece. Se trata de una cartera que en sus comienzos tiene que tener necesariamente una asunción de riesgo elevada, posteriormente en su tramo medio un periodo en el que se conjuga en riesgo la seguridad, y una fase final de consolidación y garantías. Obviamente obtener esto en 10 años es muy complicado, sin embargo obtenerlo a través de 40 años parece algo más normal.

Y en ese contexto la edad entre los 20 y los 30 años es perfecta para buscar elevados retornos en nuestros ahorros o inversiones, retornos que siempre tienen que ver con asumir más riesgo de lo normal. Fracasar en sus inversiones entre los 20 y los 30 años tiene remedio, hacerlo a partir de los 50 años puede resultar todo un desafío.

Si cuentan con el respaldo de un trabajo o la puesta en marcha de un pequeño negocio, es el momento para exponerse a mayores riesgos, tanto en la contratación de productos para el ahorro y la inversión, como para el acceso a bienes materiales a través de una línea de crédito.

Primero ahorrar y luego ahorrar más

Este es un punto conflictivo ya que se trata de un tramo de edad en el que la diversión y el ocio parece que debe estar a la orden del día. Y, siendo así, cuanto antes comencemos a ahorrar mejor resultará para nuestras finanzas en el presente y sobre todo el futuro.

Parece difícil pensar en el futuro a edades tempranas, sin embargo, como hemos explicado antes, cuanto mayor plazo tendremos para ahorrar e invertir más podremos sacar rendimiento a este ahorro.

En cualquier caso lo verdaderamente importante es el hábito del ahorro. Cuando se comienza pronto a instaurar el hábito del ahorro y a conocer la relación entre ahorro y rendimiento, éste queda instalado en las finanzas personales de manera automática. Ganar la batalla del hábito del ahorro es probablemente tan o más interesante como la rentabilidad que podemos obtener durante nuestros primeros años de ahorradores/inversores.

En este artículo reflexionamos sobre la diferencia de invertir en verano a hacerlo en otra estación del año

AHORRAR

La libertad de elegir y las finanzas

Una de las principales cosas que ha traído consigo la revolución de las nuevas tecnologías es la amplitud de opciones a la hora de elegir. Podemos elegir muchas más opciones en todos los ámbitos, desde la información hasta las compras.

Por supuesto esto se traduce en muchas más opciones relacionadas con los servicios financieros, además, estas opciones cuando son administradas por nativos tecnológicos, es decir generaciones que han crecido con el desarrollo tecnológico, y que manejan con soltura todas las posibilidades que éste proporciona.

La libertad de elegir hace que el panorama financiero sea mucho más amplio para joven hoy en día que para uno hace 20 años. Otra cosa diferente es el resto de elementos que influyen en una economía personal, trabajo, proporción de ingresos respecto a la carestía de la vida, oportunidades…