Encontrar depósitos al 4 % en pleno 2026 ya no es tan fácil como hace unos meses, pero siguen existiendo. No están por todas partes ni se anuncian a bombo y platillo, pero si sabes dónde mirar y qué condiciones aceptar, todavía puedes colocar tus ahorros a un interés que hace no tanto parecía imposible.

La clave está en entender por qué aún hay bancos que pagan tanto, qué plazos son los más habituales y, sobre todo, qué letra pequeña acompaña a estas ofertas. Porque sí, el 4 % sigue ahí, pero no siempre es tan sencillo como abrir un depósito y olvidarte.
Si tienes dinero parado en la cuenta y te preguntas si todavía merece la pena moverlo, quédate, porque esto te interesa.
Por qué todavía hay depósitos al 4 %
Aunque el Banco Central Europeo ha empezado a relajar el discurso y el mercado ya descuenta bajadas de tipos a lo largo de 2026, muchas entidades siguen compitiendo por captar ahorro. Y cuando un banco quiere dinero estable, el depósito sigue siendo su herramienta favorita.
Aquí entran sobre todo bancos digitales, filiales extranjeras que operan en España y entidades pequeñas que necesitan crecer. No pueden competir en oficinas ni en marca, así que lo hacen en precio. Y ahí es donde aparecen estos depósitos al 4 % TAE, que suelen cumplir una de estas dos condiciones, o ambas a la vez: plazos cortos o requisitos extra.
En la práctica, lo que buscan es claro. Prefieren pagarte un 4 % durante 6 o 9 meses antes que captar dinero a largo plazo a tipos que quizá dentro de un año ya no puedan sostener. Por eso estas ofertas no son eternas y cambian rápido, a veces de un mes para otro.
Qué plazos y requisitos son habituales
Si miras con detalle las ofertas actuales, verás que el 4 % casi nunca aparece en plazos largos. Lo más común es encontrarlo en depósitos de entre 3 y 12 meses, siendo especialmente frecuentes los de 6 meses.
También es habitual que el tipo más alto esté ligado a alguna condición concreta. No siempre es mala, pero hay que tenerla clara desde el principio para no llevarse sorpresas luego. Por ejemplo, algunos bancos exigen que el dinero sea nuevo, otros piden vinculación mínima y otros limitan mucho el importe máximo remunerado.
A día de hoy, las ofertas más competitivas suelen venir de entidades como Renault Bank, Banca Sistema o MyInvestor, que han sido especialmente agresivas con el ahorro en los últimos meses. No siempre mantienen el 4 %, pero se mueven muy cerca y ajustan rápido cuando el mercado aprieta.
En términos generales, lo que te vas a encontrar es esto, dicho sin rodeos: plazos cortos, importes máximos limitados y cero flexibilidad si necesitas el dinero antes. Y aquí es donde conviene parar un segundo y pensar.
Porque un depósito al 4 % está muy bien… siempre que puedas permitirte no tocar ese dinero hasta el vencimiento.
En qué fijarte antes de contratar
Más allá del tipo de interés, hay detalles que marcan la diferencia entre un buen depósito y uno que solo lo parece. Y esto es especialmente importante si no estás muy metido en temas financieros.
Primero, la TAE real y el plazo exacto. Un 4 % a 3 meses no rinde lo mismo que un 4 % a 12 meses, aunque el número impresione igual. Segundo, si el banco permite o no la cancelación anticipada, y qué penalización aplica. En muchos casos, si sacas el dinero antes, pierdes todos los intereses. Tal cual.
También conviene comprobar el importe máximo remunerado. Hay ofertas muy llamativas que solo pagan el 4 % hasta 10.000 o 20.000 euros. A partir de ahí, el resto del dinero no gana nada o se remunera a un tipo muy inferior.
Y por último, algo que muchos pasan por alto, el fondo de garantía. Si el banco no es español, asegúrate de que el país de origen cubre el ahorro con un sistema equivalente. En la mayoría de casos es así, pero nunca está de más confirmarlo.
Aquí no se trata de desconfiar, sino de saber exactamente qué estás contratando, sin letras pequeñas raras ni condiciones que no encajan contigo.
¿Merecen la pena frente a otras opciones?
Con la inflación más controlada que hace un año, un depósito al 4 % vuelve a ser una opción muy razonable para perfiles conservadores. No te vas a hacer rico, eso está claro, pero al menos tu dinero no pierde poder adquisitivo como antes.
Eso sí, hay que tener claro que estas ofertas son más una ventana de oportunidad que una solución a largo plazo. Si buscas rentabilidad estable durante muchos años, tendrás que mirar otros productos. Pero si lo que quieres es aparcar el dinero unos meses y sacarle un rendimiento decente sin riesgos, ahora mismo pocos productos son tan sencillos.
Sí, los depósitos al 4 % siguen vivos, pero no para todo el mundo ni de cualquier manera. Exigen atención, algo de rapidez y aceptar ciertas condiciones. Si encajan contigo, pueden ser una muy buena jugada. Si no, mejor no forzar.
A veces, en finanzas, lo más inteligente es hacer algo simple, aunque no suene espectacular.



