Dólar: razones de su depreciación

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En los últimos años, sin prisa pero sin pausa, la trayectoria del dólar ha tenido prácticamente una sola dirección: su depreciación frente a otras monedas. La evolución del Indice de Comercio Ponderado con el cual la FED mide el valor del dólar estadounidense frente a varias divisas ha mostrado un descenso del 25% entre febrero de 2002 y diciembre de 2007. La consecuencia directa de esto es un aumento de los rendimientos de las inversiones nominadas en otras divisas (en especial el euro).

Los factores que han contribuido a esta depreciación son muchos, pero enre ellos se destaca el creciente déficit de la cuenta corriente de EEUU, que ha aumentado incesantemente desde principios de la década de 90. ¿Qué significa esto? Básicamente que la economía norteamericana ha gastado más de lo que produce y, por lo tanto, depene de la afluencia de dinero de otras regiones (en especial Medio Oriente y Asia) para financiar el exceso. Sin embargo, en estos momentos de incertidumbre es discutible que este tipo de inversión extranjera se pueda mantener.

A fin de continuar atrayendo dinero hacia la economía de EEUU, el dólar tuvo que ajustarse a la baja: una moneda más débil hace que los activos financieros estadounidenses parezcan más baratos a la vista de otros países. Al mismo tiempo, mejora la competitividad de los bienes y servicios que exportan los estados Unidos y ayuda a disminuir el déficit comercial y el de Cuenta Corriente.

Otra de las razones de la disminución del valor de la moneda estadounidense fue la crisis hipotecaria producto de las Subprimes, que el mercado asoció con una reducción de la rentabilidad corporativa y el riesgo de la recesión económica. La expectativa de los menores rendimientos y la reducción abrupta de los tipos de interés de referencia de la FED han disminuído el atractivo de los activos en dólares para los inversionistas extranjeros, lo que hizo retroalimentar el déficit de cuenta corriente y la baja de la cotización de la moneda para hacer frente a esto.

En fin, analistas del Citibank creen que en la segunda mitad del 2008 la tendencia cambiara. A su juicio, los mercados financieros están subestimando el impacto de los trastornos del mercado financiero mundial sobre el sistema financiero europeo. Si esto se llegase a hacer evidente, el euro perdería parte de su resplandor y arrastraría a otras divisas vinculadas a las materias primas, aquellas que han estado metiendo presión y liderando la ofensiva contra el dólar estadounidense.