Perdedores de casino que hicieron historia

Dentro ya de las fiestas navideñas, y, tras la lluvia de millones del pasado sorteo de la lotería, aún queda tiempo para aquellos que sueñan con hacerse millonarios a través del juego gracias al sorteo de la Lotería del Niño que además de sus premios habituales incorpora este año un nuevo premio con 40 millones de euros un solo décimo en el que deben coincidir número, serie y fracción.

También estas fechas navideñas contienen habitualmente un repunte en los grandes casinos internacionales donde abundan las enormes cantidades de dinero que se mueven alrededor de las grandes fortunas  y los juegos de azar.

ruleta

Y si bien solemos siempre fijarnos en el ganador, por motivos obvios, en lo que a los juegos de casino se refiere también resulta interesante echando la vista hacia atrás acercarnos a algunos de los más ilustres perdedores en el juego.

¿Quién pierde más?

Es una cuestión realmente simple; pierde más quien más juega, por eso en la lista de estos tres perdedores ilustres a los que nos vamos a acercar sólo figuran millonarios y magnates, personas capaces, por lo visto, de perder millones sin despeinarse, o al menos aparentarlo.

Es cierto que en los últimos años tal vez la apuesta más famosa de casino sea la realizada por Ashley Revell, el británico que tras vender todas sus posesiones (ropa incluida) acudió a Las Vegas donde literalmente jugo toda su vida (los 135.000 dólares obtenidos en la venta de sus pertenencias) a una única jugada de ruleta…ganó y dobló la cantidad, además de ser reflejado en un documental y ganar cierta fama en los medios.

Sin embargo, como decíamos, se trata de encontrar ilustres perdedores para los que la cantidad jugada por Ashley sea poco menos que calderilla.


Terry Wanatabe

No hay un lugar establecido de orden en este podio figurado de perdedores, sin embargo,  Wanatabe debe ser sin duda incluido con mención especial, no sólo por las abultadas pérdidas de juego que llegó a acumular, sino porque acabó convirtiéndose en un espectáculo el hecho de verle jugar; mejor dicho el hecho de verle perder.

A Terry Wanatabe se le atribuyen en el año 2007 pérdidas en el entorno de los 120 millones de dólares, jugando al Black Jack, pérdidas  que en el conjunto de su “carrera” de jugador podían superar de largo los 200 millones de dólares.

Wanatabe, como decíamos,  acabó por convertirse en una especie de espectáculo en sí mismo, capaz de convocar a multitud de personas dispuestas a verle jugar. El millonario, que elegía el Caesar´s Palace como lugar de juego, era conocido por un horrible estilo de juego en el que su único objetivo era siempre tener Black Jack, sin plantarse jamás independientemente de de la puntuación de sus cartas, todo esto jugando en manos simultáneas por importe de  150.000 dólares repartido en tres manos de 50.000 $ a la vez.

 Kerry Packer

A este multimillonario Australiano, además de por ser una persona muy controvertida, en el ojo del huracán en muchas ocasiones en diferentes incidentes a lo largo de su vida, se le recuerda también por ser un jugador impenitente.

Sin llegar a conocer su volumen de pérdidas en el juego (en el año 2004 se le calculaba una fortuna de 6.500 millones de dólares) nos ofrece uno de esos excesos que parecen sacados de la ficción al ser capaz de perder en una hora 15 millones de libras en un único casino.

Si Wanatabe era una suerte de perdedor sistemático, Packer se nos muestra como perdedor impulsivo, capaz de entrar, perder una fortuna y salir sin mayores problemas, aunque, obviamente, la fortuna que poseía debía ayudar mucho a esto para este multimillonario fallecido en el año 2005.

Robert Maxwell

Y de australianos va el juego, ya que también posee esta nacionalidad el tercer integrante de este podio de perdedores ilustres de casino.

En este caso al magnate de las comunicaciones Australiano Robert Maxwell podríamos situarlo perfectamente en un punto equidistante entre los dos anteriores perdedores, ya que, según la leyenda que le rodea, fue capaz de perder en un minuto 2 millones de dólares jugando de manera simultánea en varias ruletas, lo que posteriormente acompañó con una semana de juego en la que acumuló unas pérdidas de 20 millones de dólares.

imagen: marioh31 pixabay.com