Tarifa Plana de CajaMar

Hoy nos acercamos a una propuesta de CajaMar que vamos encontrando poco a poco cada vez en mayor medida en las entidades financieras, una propuesta que más que de producto se puede tildar de servicio, y que es cierto, se concibe probablemente más como tal, como un servicio que como una herramienta financiera; sin embargo, como producto financiero lo tratamos revisamos en este espacio.

Nos referimos a la denominada Tarifa Plana de la entidad; un servicio en el que básicamente vamos a poder agrupar nuestros recibos comunes mensuales, bimensuales, trimestrales o incluso anuales, y, a través de un cálculo medio de gastos, aportar una única cuota de recibos mensual que se satisface contra el servicio, mientras que éste nos garantiza la cobertura para todos los recibos incluidos dentro del plan.

Tarifa Plana de CajaMar

 

De entrada esto lo que proporciona es la tranquilidad de la solvencia ante los recibos independientemente del estado en ese momento puntual de la cuenta, algo que hoy en día no es poca cosa. Además, lógicamente la unificación de los recibos nos permiten es preocuparnos de las que de cargo, que suele ser otra preocupación importante.

El producto nos permite la inclusión de cualquier tipo de recibo exceptuando aquellos relacionados con entidades financieras, por lo tanto, recibos de tarjetas de crédito, amortizaciones de préstamos y general recibos acreedores establecimiento limpias financieras no podrán acogerse a este servicio por otro lado el importe máximo que este servicio cubrirá será de hasta 3000 € anuales; sujetos como la propia entidad se encarga de recordar a sus criterios de admisión de riesgos.

El servicio va a permitir la entrada y salida de recibos dentro del plan sin gastos adicionales, simplemente comunicando a la entidad el recibo que desea incorporar o retirar del plan; aunque, esta entrada y salida de recibos reajustará la cuota mensual.

Las posibles diferencias en las estimaciones que se realicen a la hora de contratar el servicio, que pueden redundar en gastar más o menos de lo previsto y aportado, se resolverán bien presentando una deuda por parte del usuario hasta cubrir la diferencia, que será cobrada la propia cuenta asociada, o, al revés, recibiendo una bonificación por parte de la entidad por aquellas cantidades en principio no dispuestas.