Préstamos y ficheros de morosidad

Sin ningún género de duda hoy en día, con la enorme restricción a la financiación existente, el hecho de permanecer en un fichero de morosidad debida o indebidamente (eso le da igual a los sistemas de alerta de riesgos de las entidades que solo entienden la presencia o no del usuario en dichos ficheros) limita, cuando no elimina directamente, las posibilidades de acceder a las financiaciones habituales como pueden ser préstamos, tarjetas de crédito, etcétera.

Esta situaciones, que además no son sencillas en cuanto a su corrección independientemente de que hayamos satisfecho nuestras deudas, o, como decíamos, nos encontramos en estos registros de manera incorrecta, pueden ser perfectamente compatibles  por supuesto con la necesidad de financiación, en ese caso, además de opciones como los préstamos entre particulares, quedan pocas soluciones: repasaremos algunas.
Dos opciones para obtener financiación estando en ficheros de morosos
De entre todas las entidades que ofrecen los llamados préstamos mini, podemos encontrar algunas que pueden llegar a ofrecer algunos productos contratables incluso si el cliente se encuentra por ejemplo en ASNEF. Sin embargo, se va a tratar siempre de financiaciónes muy pequeñas (como máximo hasta 600 €) y, por regla general, muy caras, que además, en estos casos, y dependiendo del modelo de amortización, pueden llegar a sumar determinados gastos en concepto de gestión de coeficiente de riesgo.

Empeñar en Montes de Piedad es una opción, probablemente, mucho más adecuada en caso de que el usuario pueda disponer de bienes susceptibles de ser empeñados. Habitualmente estos empeños se orientan hacia joyas y similares, pero, también es posible el hecho de empeñar otro tipo de elementos incluyendo por ejemplo obras de arte. El empeño funciona como un préstamo con garantía en el bien que se deja depositado. En el caso de los Montes de Piedad una vez transcurrido el periodo de amortización, si el usuario no ha devuelto el importe recibido, el bien saldrá a subasta, la entidad se quedará con lo prestado más el interés pactado, mientras que el restante si lo hubiera le será entregado al usuario; algo que no ocurre en otros modelos de empeño en empresas privadas que en caso de impago pasan a poseer los objetos empeñados.

Imagen Hans pixabay.com

http://youtu.be/EGzrDil3Tls